A la semana siguiente, ocurrió lo inesperado.
— “Toma una hoja. Escribe cómo manejaban el dinero tus padres. ¿Peleaban por él? ¿Lo ahorraban con miedo? ¿Lo gastaban como si no hubiera mañana? Eso, querido oyente, es tu herencia invisible.”
Pero, oyente… ¿y usted? ¿Sigue pensando que el dinero es para otros? Tal vez sea hora de apretar PLAY. Si quieres, puedo convertir esta historia en un guion narrado con pausas y efectos de sonido, como un verdadero audiolibro. ¿Lo hacemos? los secretos de la mente millonaria audiolibro
— “Dame cinco minutos y te diré por qué no eres rica. No es la economía. No es tu jefe. No es tu suerte. Es tu programación financiera. Tu ‘termómetro del dinero’ está roto.”
—Gracias —susurró—. Resulta que el único tesoro escondido estaba en mis creencias. A la semana siguiente, ocurrió lo inesperado
— “Primera declaración: ‘Yo creo que el dinero es libertad, no avaricia. Yo creo que merezco abundancia.’ Repítelo hasta que te incomode menos.”
Fin.
Martina recordó a su padre diciendo “el dinero no da la felicidad” mientras rechazaba un ascenso. Recordó a su madre escondiendo billetes en frascos de café. Y supo, en ese instante, que estaba repitiendo un libreto que no había escrito ella.